
Primer juego oficial y primer rayón para el proyecto de Ignacio Ambriz en el América.
Las Águilas no mostraron dinámica ni inventiva para evitar el descalabro en el Campeón de Campeones, trofeo que se llevó Santos Laguna con un raquítico 1-0.
En un juego para combatir el insomnio, sobre todo en la primera mitad, el actual monarca del futbol mexicano aprovechó los despistes en una improvisada defensa central americanista para amenazar y encontrar la llave de su anotación.
También sin mostrar demasiado en su línea ofensiva, los de la Comarca gozaron de un penal a los 16 minutos, en una falta de Osmar Mares sobre Djaniny Tavares, para que Néstor Calderón lo firmara a la izquierda del portero Hugo González. La única jugada que valió el boleto en el primer periodo porque lo demás fueron patadas, empujones y dos conatos de pelea que el árbitro calmó a tarjetazos.
Fue hasta la segunda mitad cuando el partido sacó un poco de jugo, producto de la ansiedad que atrapó al América por buscar el empate y las avenidas que dejó atrás para el contragolpe de Santos.
Las Águilas se encontraron en los primeros 15 minutos del complemento, pero no tuvieron la creatividad para pisar el área lagunera y su repetitiva vía en pos del gol fue el tiro de media distancia, ya fuera con Rubens Sambueza o Michael Arroyo, al desesperarse por no encontrar mejores opciones.
Los más cerca de igualar para América fue al 58', en un tiro libre que ejecutó Sambueza y que desvió apenas Agustín Marchesín, y luego al 83' cuando el guardameta argentino intervino de nuevo al sacar el disparo de Arroyo en otro balón parado.
Los Guerreros mantuvieron la posibilidad del segundo con los piques de Tavares y las arremetidas de Adrián Aldrete por el corredor izquierdo. En una de esa jugadas de respuesta santista, Djaniny quedó en plenitud para fusilar a González, pero mandó el esférico a la tribuna.
Santos cerró los caminos, apretó a los probables organizadores del juego americanista, y prácticamente no llegó ocasión para Andrés Andrade, que dio destellos en el primer tiempo, ni para Alejandro Díaz, quien ingresó por un fantasmal Darwin Quintero.
El cuadro lagunero es el Campeón de Campeones y América ya perdió en su primera misión del segundo semestre del año, el primer golpe para la era de Ambriz.(Reforma)




